Jamás me imagine que a través de algo tan impersonal como un teclado y un monitor, pudiese crecer la amistad, una amistad tan altruista como las que yo me encontré trasteando en los foros relacionados con el punto de cruz.
En este caso, en un intercambio que se realizo en el foro LADN, alguien regaló una conejita tilda, preciosa, yo llore un poquito, ya que me encanto y se lo hice saber a ella, y ayer mismo el cartero me entrega un paquete, nerviosísima lo abro y allí estaba la tilda conejita, realizada para mí.
Un trabajo precioso, realizado con muchísimo esmero y que no requiere nada a cambio, ya estaba empezando a creer que en los tiempos que vivimos, nadie da nada por nada, pero entonces aparece Carmen y me demuestra todo lo contrario, aun hay gente maravillosa por el mundo (en este caso Gijón) dispuesta a alegrarnos un día que, a priori parecía como todos los demás.
Gracias Carmen, te estaré eternamente agradecida.